Arch. Myriam B. Mahiques Curriculum Vitae

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Thursday, June 30, 2011

Exposición multimedia sobre la historia del barrio La Boca

Hombres de trabajo en los astilleros que ya no están.  / Gentileza Eduardo Alvelo. La Nacion.com
¨A través de los relatos de antiguos vecinos del barrio y de viejas instituciones locales, con fotos y objetos, con imágenes, voces y sonidos, la exposición multimedia De La Boca, un pueblo crea un rompecabezas con un objetivo central: mantener viva la memoria de un emblemático barrio porteño.
La muestra, curada por Eduardo Alvelo, repasa la historia del barrio y su gente, desde fines del siglo XIX hasta los '80. La exposición propone conferencias sobre distintos aspectos de La Boca, como la arqueología o la gastronomía, la historia y el tango, sin descuidar el Riachuelo o las pinturas de Benito Quinquela Martín.
Entrar en la exposición es retroceder en el tiempo. Una serie de fotos repasa la mutación de Caminito. "Hay mucha historia de la ciudad que comenzó allí y hoy hay muchas instituciones que la pelean día a día, pese al olvido", explica Alvelo.
Alvelo es realizador de cine documental y vive un poco aquí y un poco en los Estados Unidos. "Esta muestra nació como desprendimiento de un documental que estoy haciendo y que rescata el testimonio de los viejos habitantes de La Boca", explica.
En una esquina, cuatro cuadros muestran un collage de postales viejas. Las luces de las cantinas sobre la calle Necochea, de noche, muestran una imagen que ya no se ve. "Ir a esa zona ahora es arriesgar tu vida", lamenta el curador.
Algunos objetos, como una medalla de plata de 1914 que se repartió en la inauguración del puente transbordador Nicolás Avellaneda o la actual Medalla del Bicentenario, que recibió el Ateneo Popular de La Boca, se suceden con un remo y con imágenes de los remeros del Club de Regatas Almirante Brown, que surcaban las aguas del Riachuelo. Antes de su contaminación, claro está. Como Oscar Almirón, que representó a la Argentina en los Juegos Olímpicos de Londres 1948.
Una sucesión de postales de los años 20, 30 y 40 muestran imágenes de La Boca que ya no es. Y se puede ver cómo las inundaciones cambiaban por completo el paisaje.
Los visitantes pueden disfrutar también de un documental con material inédito, que formará parte del que prepara Alvelo, con imágenes de los bomberos voluntarios de La Boca de 1911, de estibadores cargando y descargando y de Quinquela pintando a la orilla del río.
Hasta el 10 de julio puede visitarse en el Salón de Exposiciones de la Corporación Buenos Aires Sur, en Bolívar 1268. De martes a domingos, con entrada libre y gratuita.¨
REFERENCIA
artículo de Cynthia Palacios en La Nación

Monday, June 6, 2011

La historia del edificio oculto de Bodegas Trapiche, Mendoza, Argentina



Reproduzco esta historia de Sabrina Cuculiansky para La Nación Revista, porque me pareció interesante. He visitado Mendoza, hermosa provincia argentina, pero no he tenido oportunidad de visitar las bodegas, y por supuesto lo tengo pendiente.
Las dos primeras fotos pertenecen a La Nación Revista y el resto son de la página web de Trapiche.
¨En el año 2006, el director y enólogo de la bodega Trapiche, Daniel Pi, divisó a los lejos, desde la ruta, una formación que se diferenciaba del verde matorral de olivares que cubría un gran terreno sobre la calle Nueva Mayorga de Coquimbito, Maipú.
Cual aventurero, se abrió paso entre la mata y, 300 metros adentro del verde, descubrió una antigua construcción. Resultó ser una vieja bodega de 1912, construida por un italiano inmigrante, que hace más de medio siglo había quedado abandonada bajo el verde. Al despejar la zona y abrir las puertas se encontraron con un edificio intacto, munido de mobiliario y hasta de maquinarias sin uso. Tan importante había sido la casa, que contaba con una bifurcación de las vías del tren para que pasara por una estación propia y así se pudiese trasladar la uva con mayor brevedad.
Luego, tras varios años de puesta en valor, se convirtió en la nueva casa de Trapiche, donde la firma elabora sus vinos de alta gama. La obra que realizaron los arquitectos logró mantener la estructura original inspirada en el Renacimiento Italiano. La importante obra de ingeniería y creatividad funcional que puso en marcha aquel italiano, hoy puede verse resignificada en distintos puntos del edificio.
Dos grandes parcelas de viñedos acompañan la entrada del visitante y uno de ellos, de uva Malbec, sigue los lineamientos de la vitivinicultura biodinámica. Es por eso que, allí nomás, se divisan el lago y algunos gansos que deambulan por la gran finca.
Para el visitante resulta un imponente programa que ofrece remontarse al inicio de la actividad en el país, entender cuál es la realidad del vino argentino y dejarse llevar por las tendencias futuras a través de cada nueva propuesta en botella que lleva la marca de este clásico local.¨




Tuesday, May 31, 2011

Una casa en el aire frente a la Casa Rosada como emblema de la crisis habitacional

Foto La Nación
No voy a opinar sobre este evento porque no conozco esta ONG, y tampoco sé acerca de los planes para adquirir estas viviendas. Reproduzco parte de esta nota de Mauricio Caminos para La Nación, por ser la falta de viviendas dignas una problemática importante, y no sólo en Argentina. Dejo el link para que los lectores vean la galería de fotos y lean la nota completa.
¨La Casa Rosada y la jefatura del gobierno porteño tienen desde ayer nuevos vecinos. Es que la ONG Un Techo para mi País Argentina (Utpmpa) instaló en el centro de la Plaza de Mayo una vivienda de madera a 12 metros de altura, réplica exacta de las que construye para familias que atraviesan necesidades habitacionales. La idea principal es llamar la atención sobre la precaria situación en la que viven miles de personas en la Argentina.
"El objetivo de la Casa en el Aire es concientizar y poner en agenda pública la emergencia habitacional que sufren miles de familias e invitar a toda la sociedad a sumarse para cambiar esta situación", detalló a La Nacion Agustín Algorta, director social nacional de Utpmpa.(...)
La Casa en el Aire también servirá como antesala a la próxima construcción de viviendas de emergencia que llevará a cabo Utpmpa en distintos asentamientos del conurbano bonaerense. Entre el 18 y el 20 de junio, se construirán 250 viviendas con la participación de unos 2500 voluntarios. Ayer se construyeron más de 30 viviendas en Salta y Río Cuarto, el próximo fin de semana se levantarán 50 casas en Córdoba y 20 en Misiones, y para diciembre esperan llegar a 2300 en todo el país.
Además, en la etapa de "Habilitación social", la sede de la Capital trabaja actualmente con vecinos de 25 asentamientos en planes de capacitación en oficios, microcréditos, salud y educación, entre otras temáticas. Para 2011 Utpmpa estima entregar 500 créditos y 600 diplomas en oficios.¨

Tuesday, May 24, 2011

Mitología y fundación de un pueblo o ciudad

Rómulo y Remo. Google images
¨Conforme a la interpretación tradicional, la cultura había nacido al producirse en Grecia el paso "del mito al logos", es decir, la sustitución de la mentalidad mítica y mágica por la racionalidad de la filosofía y la ciencia. En el siglo XX, se estaba describiendo el giro inverso: una crítica al "logos" occidental, que tenía mucho de vuelta al mito. Claro que el mito que se recupera entonces no es lo que un "logos" excesivamente seguro de sí mismo había imaginado que es: una aleación caprichosa de fantasías coloridas y sugerentes, pero completamente irracionales. Se descubre, por el contrario, que hay una verdad en el mito.(....)Esos cuentos folklóricos sobre héroes que realizan grandes hazañas o se enfrentan a monstruos legendarios no respetan la lógica, pero son racionales, bien que su racionalidad no es científica sino artística. Como el arte, los mitos seleccionan sus ingredientes de entre lo plural y fragmentario del mundo y, transformando el azar en necesidad, crean con ello la ficción de un orden significativo y unitario que integra lo meramente circunstancial de la experiencia humana en un todo comprensivo y legitimador. Por eso son siempre usados para explicar la fundación de una ciudad o de un pueblo, y por eso en el interior de nuestra conciencia flota también la mitología de nuestra identidad personal, satisfaciendo en nosotros la demanda de narraciones y colaborando con la obligada construcción narrativa de la realidad.¨
Javier Goma Lazon. Para El País.

Sunday, May 22, 2011

Trozos y Trazos. Relato urbano de Sandra Fontecilla

Barrio histórico en Chile. De thisischile.cl
Un trocito de cielo me acompaña, el poste del alumbrado público ya está encendido, sin embargo, resulta aún innecesario, así como lo es por ahora, cubrirse de la suave brisa marina.
Es el norte de Chile, en un barrio costero indeterminado. Muros separan distancias breves entre casa y casa, vehículos incansables transitan. Los rostros de los paseantes no se miran, somos todos extranjeros, visitantes ocasionales que persiguen olas intentando grabarlas en su mente y cuerpo, para que perduren en los sentidos durante el largo y tedioso año en la capital.
Repentinamente todo sonido molesta. La ciudad me es ajena desde hace muchos años. Recorriendo el sector por las noches en largas y quedas caminatas, he observado cómo cada propietario intenta diferenciarse de la seguidilla de construcciones similares, realizadas claramente con fines de lucro y no buscando calidad de vida. Cada cual lo hace, sea con mansardas de madera que imita las naturales del sur o con ampliaciones de material ligero, pero más ostentosas que las casas mismas; así también, pisos altos con terrazas de estilos variopintos. En tan solo un pasaje -espacio menor a una calle- se encuentra de todo, esto es, la confusión mental de miles de seres humanos expresada en lo material y concreto de sus “creaciones”.
El estrato social no hace grandes distinciones en esta tendencia. He visto dicha realidad aplastante en barrios acomodados y pujantes. La diferencia está en que mientras más recursos tiene el dueño, más es la asesoría de ingenieros, arquitectos, diseñadores y un sinfín de nuevas especialidades, surgidas del mismo afán consumista que nos atraviesa a todos.
Desde los mozos años de juventud, disfrutaba de paseos similares con algún enamorado. El ver cómo cada quién hacía uso –y muchas veces abuso- de lo que era su propiedad privada, siempre me ha producido especial fascinación. Me gusta la diversidad, mas junto a ella, mis requerimientos estéticos exigen armonía y la adecuada distribución de los espacios. Entonces surge una contradicción que atraviesa todas las áreas de mi vida: por un lado el rechazo a lo acomodaticio y a la monotonía y, por otro, la necesidad de equilibrio. Pero tal vez este último se halla, precisamente, en el desajuste necesario a la norma, establecida como válida universalmente para todos. Todo depende, eso sí, de la azarosa elección de cada cual y de los recursos utilizados.
Hoy paseo por esta ciudad en horas que los habitantes de la misma ya moran el interior de sus construcciones, mas dejan una huella -como todos nosotros en cada cosa por nosotros creada- de su concepción del mundo a través de ellas.
Bellavista, un barrio en Chile. De http://www.mapasdechile.com.ar
Barrio Lastarria en Chile. De http://www.lugaresenchile.com
Conozca a la autora Sandra Fontecilla:
http://letraskiltras.ning.com/profile/SandraFontecilla

Tuesday, May 17, 2011

Metropol Parasol by arch. Jürgen Mayer. In Sevilla, Spain

Photo: Turismo de Sevilla
The Metropol Parasol sweeps majestically up out of the Plaza de la Encarnacion in Seville, Spain. The world's largest wooden structure, it was completed only last month.
Marcia Argyiades writes:
"The exceedingly developed infrastructure aids in triggering the movement at the square, thus transforming it into a hive of activity – a social and cultural hub where both residents, visitors and tourists can gather under the architecturally motivating "crown-like waffle"."
Metropol Paraosol Picture by Fernando Alba
Metropol Paraosol Picture by Fernando Alba
Project: Metropol Parasol
Redevelopment of Plaza de la Encarnacion, Seville, Spain
Function: archeological site, farmers market, elevated plaza, multiple bars and restaurants
Site area: 18,000 square meters
Building area: 5,000 square meters
Total floor Area: 12,670 square meters
Number of floors: 4
Height of the building: 28.50 meters
Structure: concrete, timber and steel
Principal Exterior: timber and granite
Principal interior material: concrete, granite and steel
Designing period: 2004-2005
Construction period: 2005-2011
Building/Cost: 90 Million Euro
From: http://www.yatzer.com/Metropol-Parasol-The-World-s-Largest-Wooden-Structure-J-MAYER-H-Architects
El Metropol Parasol, conocido popularmente como las Setas de la Encarnación es una estructura de madera, la más grande del mundo, ubicada en la céntrica plaza de la Encarnación de la ciudad de Sevilla, en la comunidad autónoma de Andalucía (España). Tiene unas dimensiones de 150 x 70 metros y una altura aproximada de 26 metros, y fue el proyecto ganador del concurso abierto por el Ayuntamiento de Sevilla para llevar a cabo la rehabilitación de la plaza en la que se ubica; su diseñador fue el arquitecto berlinés Jürgen Mayer.
Las obras comenzaron el 26 de junio de 2005, con un coste estimado de 50 millones de euros, y atravesaron serias dificultades hasta 2010. Una vez solventadas y tras haber elevado el coste del proyecto hasta los 86 millones de euros, fue inaugurado el 27 de marzo de 2011, después de que su incremento económico, su aspecto y su ubicación hubiesen provocado una fuerte polémica durante su construcción.1
Debido a su estructura, que tiene forma de hongos, es conocido popularmente como las Setas de la Encarnación. Sus instalaciones albergan un mercado con locales comerciales y de restauración, una plaza de espectáculos, un mirador y el museo Antiquarium.

Sunday, May 15, 2011

Estancia Los Cerrillos, de Juan Manuel de Rosas

Estancia Los Cerrillos. Foto de Walter Pontalti
Reproducción del artículo de Silvia Long-Ohni, para La Nación, sección Campo:

Fue lento y duro el avance de los españoles sobre la pampa hacia el sur de la incipiente Buenos Aires. Allá, en cercanías del Salado, la situación era siempre de riesgo, pues los malones asolaban las estancias desde que éstas comenzaron a surgir, a comienzos del siglo XVIII.
Para dificultar los arreos de ganado, en 1760, el rey aprobó el despliegue de guardias militares más allá de la originaria línea de fortines. Pero sólo en 1776 el gobernador Vértiz dio cumplimiento a la ordenanza y dispuso la construcción de cinco puestos de avanzada que fueron matriz de actuales poblaciones.
El teniente coronel Francisco Juan Betvezé estableció el fortín de la Guardia de San Miguel del Monte Gárgano, nombre dado por el cerro napolitano en que San Miguel se apareció para señalar una gruta con forma de iglesia, más tarde convertida en lugar de peregrinación. En 1778 amparaba un pequeño caserío sobre la orilla norte, cerca de la boca del arroyo Totoral. La población era de ocho familias, pero otras se sumaron pronto y el 18 de noviembre de 1789 se informaba al virrey la construcción de una capilla: esa fecha sirve hoy para memorar la fundación de San Miguel del Monte.
En 1820, los socios Juan Manuel de Rosas, Juan Nepomuceno Terrero y los hermanos Luis y Manuel Dorrego, compraron a don Julián del Molino Torres la estancia Los Cerrillos, situada a pocos kilómetros de allí, verdadero fuerte, además, protegido por fosos y cañones. Allí levantó Rosas su rancho famoso y dio vida a un importante centro ganadero y agrícola, dotado nada menos que con 60 arados.
Rosas era meticuloso y quiso que hubiera una policía de campaña; ese mismo año con más de cien de sus peones y los de varios estancieros más creó un cuerpo de milicianos que se conocería como "Los Colorados del Monte". De todo eso hoy quedan dos presencias: una es ese escuadrón reaparecido en Monte como formación simbólica en 1979 y al que en 1994 se admitió como guardia de honor del gobernador de la provincia. La otra, ese célebre rancho de Rosas, único exponente en pie de sus pertenencias, cuidado durante más de un siglo por la familia Bemberg, que había llegado a ser propietaria de Los Cerrillos. Es una típica construcción bonaerense de su época; el techo consta de un entramado tipo bambú, con espadaña y atado con tientos de cuero de potro. Tiene paredes de barro y paja, de unos 45 cm de espesor y la planta es de tipo "chorizo", con cuatro habitaciones sucesivas.
Luego de un acuerdo con Otto Bemberg para remover la edificación, en 1987 se la trasladó los 30 kilómetros que distaban de Monte y se la emplazó en el solar que ocupó la primitiva Guardia, en la intersección de las calles Belgrano y Rosas. El edificio fue extraído de cuajo y asentado sobre tres vigas de concreto de 25 metros de largo y ocho cruzadas de 8 metros; para el traslado usaron un carretón de 120 ruedas, sobre el que se lo puso con criques hidráulicos: fue el primer traslado de una construcción de adobe hecho en América del Sur.

Wednesday, May 11, 2011

El sepulcro de San Pedro en el Vaticano

Tumba de San Pedro, Vaticano. Copyright Ray Williams Jr
Basílica de San Pedro en el Vaticano. Imagen de aimdigital.com.ar
Reproduzco debajo el interesante artículo de Mariano de Vedía para La Nación, acerca de la tumba de San Pedro dentro de la basílica del mismo nombre, y agrego otros datos ilustrativos:
La Basílica de San Pedro esconde en su interior una máquina del tiempo, que conduce a los orígenes más entrañables de la historia cristiana. Las excavaciones iniciadas en los tiempos del papa Pío XII, entre 1939 y 1958, permitieron reconstruir el camino al corazón de la Iglesia: el lugar donde fueron depositados los restos del apóstol San Pedro, víctima de la persecución de Nerón, en el año 67 de nuestra era.
Hoy ese sitio puede visitarse, en grupos reducidos, y a medida que se desciende en un trayecto serpenteante, rodeado por sepulturas paganas y cristianas de los primeros dos siglos de la era cristiana, es inevitable sentir un impacto interior tan profundo como el silencio y los secretos que guardan los muros que sobrevivieron a los tiempos.
Por tradición, siempre se supo que en el siglo IV, en la colina vaticana, sobre el sitio donde se había colocado la tumba de Pedro, en medio de un cementerio en las afueras de Roma, el emperador Constantino había construido una basílica en agradecimiento a su conversión al cristianismo, luego de que una cruz se le apareciera en el cielo y lo ayudara a triunfar en la batalla de Majencio, en el año 312.
Todavía vivían en ese tiempo descendientes de los cristianos que habían acompañado a los apóstoles y conocían el lugar donde había sido sepultado Pedro y al que muchos iban a venerar.
Tan identificada tenía Constantino la sencilla y austera sepultura que la hizo proteger con una urna funeraria, conocida como Trofeo de Gayo, luego sellada con un muro rojo, para evitar que fuera afectada por eventuales represalias y filtraciones de agua. Ese signo indicaba que allí se encontraba alguien digno de ser venerado.
La basílica de Constantino construida sobre ese tesoro perduró durante doce siglos, hasta que fue demolida para levantar la actual Basílica de San Pedro, en el siglo XVI. Bajo el templo, todo quedó cubierto de tierra, hasta que las excavaciones de Pío XII permitieron reconstruir el sendero a las primeras tumbas y localizar la sepultura de Pedro.
Tras remover más de 50.000 metros cúbicos de tierra, los arqueólogos recuperaron 22 sepulturas y descifraron inscripciones muy significativas en los muros, como las que señalan "Petros eni" ("Pedro está aquí") y otros signos llamativos, como la letra P con tres rayas horizontales que forman el dibujo de una llave.
La sepultura se encuentra justo debajo del Altar de la Confesión, que señala el nivel de la basílica constantiniana en la actual Basílica de San Pedro, y por encima de ella está el imponente Baldaquín de Bernini, que custodia no sólo el altar donde hoy celebra el Papa, sino el origen más estremecedor de la era cristiana.
Sepulcro de San Pedro. Foto bajada de apostolicos.en.telepolis.com
De la página http://apostolicos.en.telepolis.com he leído sobre el arqueólogo jesuita que identificó la tumba:
El Padre jesuita Antonio Ferrua, arqueólogo que identificó la tumba y las reliquias del Apóstol San Pedro bajo la Basílica vaticana.
El P. Ferrua encabezó las excavaciones arqueológicas de la Basílica de San Pedro, desde 1944 hasta 1949, por encargo del Papa Pío XII, y bajo su liderazgo se encontró la cripta auténtica y los “graffiti” que disiparon toda posible duda sobre la ubicación de la tumba de San Pedro en la colina vaticana.
Por cuenta del mismo Papa, el P. Ferrua dirigió también la reconstrucción de la basílica de San Lorenzo, gravemente dañada por los bombardeos sobre Roma del 19 de julio de 1943.
Durante más de cincuenta años, el sacerdote jesuita se desempeñó como catedrático del Pontificio Instituto de Arqueología Cristiana; y desde 1948 fue conservador del Museo Sacro de la Biblioteca Vaticana.
Compartamos un video:

Monday, April 25, 2011

Tecnologías alternativas

Bottle house. De Krepcio.com
El borrachín se rascó la cabeza mugrienta a ver si se le desprendía alguna idea para cobijarse del viento que entraba en su tapera. El frío le calaba los huesos y no bastaba la frazada roída con que se había envuelto; miró en derredor y sólo vió botellas vacías entre restos de alguna comida. Ni cartones tenía consigo, ni voluntad de morir congelado buscando piedras para obturar los agujeros. Intentó entonces con una botella acostada y para su sorpresa, descubrió que así entraba bien a través de los muros de barro y piedra. Tapó un agujero, otro al lado, otro. La nueva táctica le ayudó a soportar el invierno andino, y hasta se sintió complaciente cuando ese día de sol los dos muchachos bien vestidos se presentaron a su improvisada puerta. -¨Somos investigadores´-, le dijeron, a lo que él respondió que no había aquí nada para investigar, robar, o comer. Sin nada de que preocuparse, tomó el dinero ofrecido y les permitió de buen grado que tomaran fotos de su refugio, él se iría a comprar vino al pueblo y después de todo, para qué molestarse en hablarles si ni entendió cuando les escuchó hablar sobre una tal ¨perfecta aislación térmica¨.
Safe Creative
#1104128961690
Bottle house. De unusuallife.com
Centre for Alternative Technology Roof. De flickr.com

Tuesday, April 19, 2011

Entrevista a Clorindo Testa

Clorindo Testa. Foto La Nación Revista

Preguntas y respuestas seleccionadas de la entrevista a Clorindo Testa, por Valeria Shapira. Publicada en La Nación Revista, 17 de abril de 2011:

-El concepto de evolución no es algo que le llame la atención, según parece. Sin embargo, cuando uno ve su obra tiene la sensación de que está adelantada a su tiempo.
-Eso no lo sé. No hay algo mejor o peor que ayer. No es que las cosas que hacían los griegos eran mejores o peores. Eran diferentes.
-¿Pero usted se ve diferente hoy que hace 30 años?
-Me veo distinto. Vas cambiando. Un edificio de los años 50 no es como uno de ahora. La arquitectura es la misma, pero se hacen otras cosas. Y eso ha sucedido siempre.
-¿Y la arquitectura cómo está?
-Un joven ahora tiene que estar en el año 2011. La arquitectura y la pintura siempre son cosas globales. En el 1500 o el 1600 la Argentina era barroca, e Italia también. Vos reconocés la diferencia entre ellas en el mismo período, pero ambas son barrocas. Lo fundamental es estar en el tiempo en que vivís.
-En 2011, ¿la sustentabilidad es una moda o un asunto necesario?
-No, no es moda. Los temas van cambiando, aparecen. Ahora está el tema de la sustentabilidad, del uso eficiente de las energías, por ejemplo. No gastar tanto, y eso está bien. Igualmente la idea todavía parece primitiva, porque imaginar superficies enormes de paneles puestos ahí para captar la energía del sol, paneles que te ocupan todo, es demasiado. Uno piensa que para captar esa energía tiene que haber algo distinto, no una azotea con placas enormes. Ya van a inventar otra cosa, todo se inventa.

Clorindo Testa. Foto La Nación Revista
La agenda de Clorindo. Foto La Nación Revista

A propósito de la creación, el otro día leyó Clorindo Testa que en Calabria habían hallado en el mar unos bronces increíbles. Un buzo vio que de la arena salía una mano. Creyó que era un ahogado, pero no.
-Era una de esas figuras de bronce griegas, del 400 a.C. Una maravilla. Discutieron después si convenía dejarlas en Calabria o trasladarlas a Roma. Decidieron que en Calabria. Si las encontraron ahí, ¿para qué iban a llevarlas a otra parte?
Sus teorías y reflexiones sobre la historia no tienen desperdicio. Le resulta sugerente, por ejemplo, el triunfo rioplatense sobre los ingleses durante las invasiones del 1800. ¿Cómo podría una población derrotar a Beresford y al mejor ejército del mundo con unos baldes de aceite y unos pocos tiros? ¿El virrey Sobremonte habrá resguardado el tesoro sólo para bien del pueblo, o algo de ese dinero habrá sido utilizado para invitar a los invasores a una consentida y amable rendición?
Esas preguntas se hace Clorindo Testa. Y las comparte con los amigos.
Ganar o perder
Lo más divertido es resolver un problema. Por estos días el arquitecto Testa está embarcado en resolver dos, para un par de concursos. Siempre está en algún concurso, divirtiéndose. Después, ganar o perder es otra cosa.
-Si no ganás, no te quedás llorando, diciendo que deberías haber ganado vos. Será que no ganaste porque no resolviste tan bien el problema, y punto.
-Hay arquitectos que no soportan perder.
-Hay gente que sí, que dice que su proyecto era mejor. Pero vos participás en un concurso y sabés que hay un jurado que dictamina. Como en todo, tenés que aceptar lo que dice. Por eso te digo que lo divertido del concurso es tratar de resolver el problema. El resultado no sé si importa tanto.
-¿Qué cosas nunca proyectaría?
-¿Viste unas torres francesas que hicieron en Buenos Aires, con mansardas, con cornisas? Hay varias. Bueno, eso no lo haría. Las hubiera hecho hace 80 años, porque son edificios que están 80 años atrasados en su estética, aunque adentro sean buenos, o contemporáneos. Es raro. A la gente le gustan, pero al mismo tiempo compran el auto último modelo, con diseño de ahora. Viven desfasados: con las cosas diseñadas ahora, y en un edificio que no es viejo sino que está diseñado con esa estética que atrasa.
-¿Siempre dibujó?
-Sí. Pero los chicos no se dan cuenta de que dibujan, porque en realidad dibujan siempre. En casa guardaban los dibujos míos cuando era chico. Papá me preguntó un día, cuando ya tenía 14 ó 15 años, qué iba a estudiar. Le dije que a lo mejor Medicina, y me contestó que de ninguna manera. Es así: a veces no te das cuenta de que la vocación existe, pero de eso se dan cuenta tus padres.
Papá médico, que había venido a la Argentina en 1911, tenía el firme deseo de que Clorindo naciera en Nápoles. Volvió a Italia sólo para eso, y luego regresó a Buenos Aires, con su mujer y su bebe. Cuando creció, además de médico, Clorindo pensó que intentaría con la ingeniería naval. Le gustaba construir maquetas de barcos que iban y venían de Europa.
-Qué manera de viajar. ¿Cuál es su lugar en el mundo?
-Buenos Aires me gusta. No me iría a vivir a otra ciudad.
-¿Camina la ciudad?
-Camino poquísimo. Debería caminar más. Qué sé yo... Roma es linda, pero acá, en Buenos Aires, mirá la luz que tiene este cuarto. Nunca se cierran las persianas, las medianeras te reflejan todo. Es como si tuvieras un espejo ahí.
-A la gente, en general, no le gustan las medianeras.
-Sí, ya sé. Pero mirá la apertura que tenés de vistas en Buenos Aires, y estás en Santa Fe y Callao. Entre medianera y medianera es un desfiladero. Ves cosas que están a dos kilómetros. En Europa te asomás a la ventana y ves la casa de enfrente.
Hace poco, en un edificio de Belgrano, Testa dibujó árboles sobre una medianera.
-Hice arbolitos de colores. Si vos vivís ahí, pensás que en la medianera podría haber arbolitos verdaderos, algo que es lindo. Pero como árboles verdaderos no hay, entonces los pintás.
Así de simple, así de profundo es el hombre con los anteojos pegados en la frente. Acaba de terminar su muestra de dibujos en el Centro Cultural Borges, parte del proyecto La línea piensa, que difunde a los grandes cultores del dibujo en la Argentina, y está dirigido por Luis Felipe Noé y Eduardo Stupía.
-Cuando uno piensa en Clorindo Testa piensa en color, mucho color. Incluso en su obra arquitectónica usted no ha tenido miedo de poner color donde se le ocurría.
-Estamos en una época en la que hay color. Las pinturas fueron mejorando. Hace 50 años, las de exterior se iban enseguida. La tecnología va cambiando las cosas. Ahora sabés que el color es fácil tenerlo. Los colores aguantan, son más perennes, hay más variedad de pinturas, es bárbaro.
-El 10 de diciembre cumple 87.
-Sagitario. Soy de Sagitario.
-¿Le gusta leer el horóscopo?
-Sí, me divierte. Lo busco porque aun en las peores semanas siempre dice cosas buenas.
Lea toda la entrevista:

Sunday, April 17, 2011

París: prohibido pisar el césped

Avenue de la Grande Armée, seen from the Arc de Triomphe, with La Défense on the horizon.Wikipedia.org
Hemos de recordar que cuando Georges Eugene Haussmann renovó París en su plan de 1860, lo hizo en base a un sistema de diagonales que permitirían a la policía un mayor control en sus persecuciones. Las avenidas, con sus hermosas fachadas escenográficas convergirían en plazas.
Lo que -supongo- no imaginó, es que esas plazas serían restringidas al público del futuro. Al respecto, he leído el artículo de Juana Libedinsky para La Nación, Sección Cultura, que es muy interesante para nuestros intereses urbanísticos:

Georges-Eugène Haussmann, circa 1865. Wikipedia.org

PARIS.- Cuando la compañera de viaje tiene un año y medio, la queja que reflejan los diarios de que en la Ciudad Luz hay "demasiados museos y demasiado poco espacio verde" deja de parecer un comentario de parisinos sofisticados que quieren escandalizar y se torna un problema cotidiano casi creíble.
El tema, sin embargo, no parecería ser tanto que no haya espacios verdes, como que, en las plazas céntricas, pisar el pasto en primavera está prohibidísimo en casi todos lados. ¿Si ve a la distancia una masa humana compacta en un espacio mínimo, uno piensa que es una manifestación o quizá una performance? Error, son padres con niños en los pocos metros cuadrados en los que se puede aprovechar el césped.
Una de las pocas excepciones es el Bois de Boulogne, donde se libra la última batalla. Resulta que Bernard Arnault, dueño del grupo LVMH, está construyendo en el "bois" un museo de 143 millones de dólares diseñado por Frank Ghery para albergar su colección de arte contemporáneo. Las tierras son fiscales, pero el compromiso es que en 55 años el edificio será cedido a la comuna sin cargo.
La mitad ya está lista, pero la obra fue parada por acción de unos vecinos. El argumento es técnico, pero aseguran que buscan evitar que se saque más espacio verde a la ciudad aunque sea para el arte. Por ahora el poder político y judicial han tomado visiones opuestas y no se prevé una resolución rápida.
Pocos años atrás, el gran rival de Arnault, François Pinault, cansado de las trabas que le pusieron cuando quiso construir en las afueras de París un museo para su propia célebre colección de arte, finalmente se la llevó a Venecia, donde es un gran atractivo turístico.
¿Un antecedente para esta situación? Quizás Arnault ya lo esté teniendo en cuenta.

Saturday, April 16, 2011

El barrio que no existe. (Leyenda urbana de Floresta, Buenos Aires)

Floresta, a metros de la estación, mirando hacia la calle San Nicolas. Posteado por me río de la Plata en skyscrapercity.com

Al abrir la página del diario y leer la noticia de un crimen exactamente a la vuelta de mi casa, noté que el periodista citaba el hecho con un encabezado alarmista. “Tiroteo en el barrio de Flores”, recordé la vieja leyenda urbana de los que hemos crecido en éste barrio.
La leyenda que dice que éste Barrio de Floresta no existe, sé que para el lector neófito es difícil entender que el barrio de Flores en la ciudad de Buenos Aires, es geográficamente vecino del barrio de Floresta, los nacidos en Flores niegan la existencia del barrio simplemente por creer que los límites de su barrio son lo suficientemente extenso para llegar hasta el barrio de Vélez Sarfield hacia el oeste y Caballito en el Este, negando la existencia de Floresta como un barrio, las pruebas que se esgrimen entre tantas es el nombre de la plaza principal del barrio que se llama Vélez Sarfield y solo existe una mención de la existencia del lugar en una antigua propiedad que es un centro cultural llamado La Floresta frente a la mencionada plaza, personajes de la cultura como el escritor Alejandro Dolina que entre paréntesis, nació en Caseros, hicieron de Flores un lugar dónde sus cuentos se desarrollan y llamó a los de Floresta detractores de la existencia de los personajes como el “ Ángel gris” que deambulaba por el barrio de Flores. Dicen que el club Atlético de futbol Veles Sarfield se fundó en la estación del tren La Floresta, mientras que el club de futbol All Boys que se supone representa al Barrio de Floresta, en realidad tiene su estadio en Monte Castro barrio lindero a Floresta y llegó a tener una sede social en el Barrio de Flores, lo que ratifica en realidad que todo pasa o se afinca en los bordes del barrio y nunca dentro de este, la leyenda dice simplemente que en realidad Floresta es un barrio imaginario, no existe, mal se puede hablar de bordes. No se encuentra por más que uno lo busque, ningún Bar o cafetín o restaurante que se llame Floresta y si algún osado comerciante se le ocurre poner un cartel con ese nombre, el local desaparece misteriosamente o presenta su quiebra al poco tiempo.
Pero claro usted se preguntará ¿Y la gente nacida en el barrio No existe? En realidad nadie nace en Floresta ya que los hospitales y clínicas son de barrios cercanos, no existen lugares para nacer aquí, tampoco existe un lugar dónde morir, ya que el cementerio esta en Flores y Chacarita que son otros barrios. Pero bueno, está la gente que se supone vive en este lugar y que camina por sus calles, ahí está el mayor interrogante, el número de gente que uno ve en las calles de Floresta no son de Floresta, son transeuntes, gente de paso hacia Flores o que van a Vélez Sarfield o a Villa Luro, Barrios cercanos.
Muchas veces uno conoce vecinos, digamos todo el tiempo, pero ahí comienza el problema, no parecen envejecer lo que en un punto está bueno, pero claro cuando los que viven en Floresta se miran en el espejo y se dan cuenta que no es tan así, que el tiempo pasa como en todos lados, se deprimen hasta que algún vecino les dice, ¡che vos estás siempre igual! y contestan, vos también.
Los vecinos no se mueren, en verdad nunca vi pasar una procesión en el barrio y eso que es una ruta obligada al cementerio del barrio contiguo.
La leyenda dice que nadie vive en La floresta porque simplemente no existe, pero yo nací aquí y viví toda mi vida aquí…
No, ahora que lo pienso, mi madre me dio a luz en la Clínica Luna que estaba en Caballito, digo estaba porque luego desapareció, nada misterioso, que yo sepa, quebró el negocio demolieron el edificio, vendieron, creo.
En realidad mi hija nació en el barrio de Colegiales, no, tampoco es de aquí ¿y la mujer? no ella es bonaerense nació en Ramos Mejía. Toda la gente que conozco no es de aquí, viven aquí, pero nacieron en otros barrios cercanos, estoy tratando de hacer memoria…No mis amigos no, nunca ninguna novia, amante, esposa ,mujer en general, no recuerdo a nadie nacido aquí. Pero yo miro por la ventana y en verdad me digo, Floresta existe, o acaso el Bar del Diablo Calvo de Floresta donde escribí tanta historias…En verdad ya lo cerraron y ahora que lo pienso, me parece que geográficamente esa calle está en Villa del Parque, voy a tener que repensar si esta leyenda urbana es cierta o es solo eso, una leyenda más.
En verdad no importa mucho si existe o no el barrio de Floresta, en definitiva a quien le importa si nadie nace o muere en este lugar. Yo seguiré orgulloso de mi barrio, a mi tampoco nadie me conoce en verdad, nací en Caballito y morí ya hace tiempo en la mesa de aquel Bar el día que desapareciste para no volver.
Si Floresta no existe, es para que las almas de otros barrios puedan deambular sin problemas, es el barrio más seguro de la ciudad, en eso estoy tranquilo. Total cualquier cosa que pase dirán que fue en Flores o en Vélez Sarfield.-
-¿Y usted nació en Floresta?
- No, por nada, Simple curiosidad de un escritor que no existe de un barrio de leyenda.
Floresta. Imagen de Panoramio.com
REFERENCIA
Autor: Fernando Omar Vecchiarelli. Texto reproducido con permiso del autor

Thursday, April 14, 2011

Umberto Eco. La arquitectura como comunicación

Cueva de Camuy. De  http://dreamsapt.com/tours/

El examen fenomenológico de nuestras relaciones con el objeto arquitectónico ya nos indica que por lo general disfrutamos de la arquitectura como acto de comunicación, sin excluir su funcionalidad.
Intentemos colocarnos en el punto de vista del hombre de la edad de piedra que, según nuestro modelo hipotético, inicia la historia de la arquitectura.
«Lleno de estupor y de ferocidad» (según la expresión de Vico), obligado por el frío y la lluvia, siguiendo el ejemplo de los animales u obedeciendo a un impulso en el que se mezclan confusamente el instinto y la razón, nuestro hombre se cobija en un repliegue, en un hoyo al pie de una montaña, en una caverna. Protegido del viento y del agua, a la luz del día o bajo el resplandor del fuego (suponiendo que ya lo ha descubierto) nuestro hombre observa la caverna que lo cobija. Se da cuenta de la amplitud de la bóveda y de que es el límite de un espacio externo, que ha quedado fuera (con el agua y el viento), a la vez que es el comienzo de un espacio interno, que puede evocarle de una manera confusa nostalgias uterinas, infundirle sensaciones de protección, aparecérsele aún como impreciso y ambiguo, con su contorno de sombras y luces. Cuando cese el temporal podrá salir de la caverna y examinarla desde fuera: verá que la cavidad de entrada es «un agujero que permite el paso al interior», y esta entrada evocará en su mente las imágenes de tal interior: agujero de entrada, techumbre, paredes que cierran el espacio (o pared continua de roca). Se va configurando una «idea de la caverna», que si no sirve para otra cosa, al menos es un incentivo mnemotécnico, para pensar inmediatamente en la caverna como posible meta en caso de lluvia; y también para reconocer otra caverna, como posibilidad de refugio, idéntica a la primera. Utilizada la segunda caverna, se sustituye la idea de caverna, simplemente. Es decir, un modelo, una estructura, algo que no existe concretamente pero en lo que se puede apoyar para reconocer determinado contexto de fenómenos iguales a «caverna».
El modelo (o concepto) funciona hasta el punto de que incluso de lejos puede reconocer otras cavernas, sin pensar en utilizarlas, con independencia del hecho de que desee o no guarecerse. El hombre ha aprendido que la caverna puede tener varias apariencias, pero que siempre se trata de una realización singular de un modelo abstracto reconocido como tal, codificado, si no a nivel social, al menos a nivel del individuo singular que se lo propone a sí mismo y se lo comunica y transmite. No le ha de resultar muy difícil comunicar mediante signos gráficos el modelo de caverna a sus semejantes. El código arquitectónico genera un código icónico, y el «principio caverna» se convierte en objeto de comercio comunicativo. El dibujo o la imagen aproximada de una caverna, ya son la comunicación de una posible función, y continúan siéndolo aunque la función no se ejerza ni se desee ejercerla.

Cavernícolas. Imagen de ejoiaearte.blogspot.com

REFERENCIA
p. 254/5 La Estructura Ausente. De Umberto Eco

Wednesday, April 13, 2011

Muerte del arquitecto y artista Luis F. Benedit

El hombre que vió el yeti
Dos obras de Luis Fernando Benedit. De artfact.com

¨Arquitecto y artista, "Tatato" para los amigos, encarnaba al argentino de ley, al criollo amigo de los caballos, de los perros, de los cuchillos y de los huesos con los que "construyó" una de sus series más logradas.
En la plenitud de su vida, con poco más de setenta años, vivía con cierto hedonismo natural y displicente un tiempo de logros que confirmaban su aporte fundamental al arte argentino, al que representó en la Bienal de Venecia en los setenta. Entonces se acercó al grupo CAYC para dar forma a creaciones híbridas y geniales, como fueron el Biotron y el Filotron . Piezas históricas en las que acortó la distancia entre sus dos pasiones: el arte y la ciencia, y que hoy integran las colecciones del MoMA, de Nueva York, y de la Daros Foundation, de Zurich, entre muchas otras.
El escarabajo acuático. De Luis F. Benedit. Archivo banco Provincia
Soñaba con tener su taller en un pueblo de la pampa, y es posible imaginarlo acodado en el estaño de una pulpería, hablando de las cosas nuestras con el encanto de su elegancia sin alardes. Dejó su impronta en los jóvenes que pasaron por el Taller de Barracas.
Con Clorindo Testa y Jacques Bedel, ganaron a fines de los setenta el concurso para transformar el viejo hogar de ancianos de Plaza Francia en el vital Centro Cultural Recoleta. En diciembre último, Renato Rita curó la muestra homenaje de aquel hito para la cultura de Buenos Aires.
Benedit profundizó la estética que dictaba su personalidad, esa rara mezcla de hombre de mundo, cosmopolita, culto, refinado, viajero incansable -con sus valijas de cuero de pecarí-, y el criollo de tierra adentro, sobrino nieto de Macedonio Fernández y heredero de la tradición de Molina Campos, cuyo museo en San Antonio de Areco proyectó por encargo de su amigo Octavio Caraballo.¨
Luis F. Benedit. Archivo La Nación
Fuente:
La Nación, sección Cultura
Lea un resumen de su biografía

Monday, April 11, 2011

Reflexiones sobre el Barrio de Once

Plaza Miserere. Foto de Marcelo Gómez y Hernán Centeno
Av. Corrientes y Pueyrredón. Foto de lapulpera.blogspot.com

A mi mamá le gustaba ir a comprar a Once. Estoy hablando de cuando era niña, íbamos con mi hermana y caminábamos hasta el cansancio. Nunca llegábamos hasta la plaza Miserere, no ponía interés porque no había muchos negocios de ropa, salvo bares al paso. En esa época, no había inmigrantes. De a poco se fueron incorporando los chinos, la calidad de la ropa cambió y bien recuerdo las remeras de algodón absolutamente achicadas en el primer lavado. También comprábamos telas a los comerciantes judíos, y mi mamá decía, ves, podemos regatear, una excelente tela, vamos al local de enfrente que seguro está más barata.... Como ella era rubia de ojos claros, creían que era judía y según ella, así conseguía descuentos (Un personaje mi madre...).
Luego se fueron incorporando los negocios peruanos, con venta de artículos de máximo 10$, radios, baterías, cablecitos.... En uno de estos locales, buscando una calculadora me robaron la billetera, hace más de 20 años.
En esa época, ya era arquitecta y un día, levanté la vista para ver los edificios. Hermosos. Históricos, tapados con infinidad de carteles. Y entre ellos, uno de los primeros proyectos de quien fuera famoso diseñando los primeros shoppings de Buenos Aires, Juan Carlos López: una galería post moderna muy fea por cierto.
En uno de los congresos de UGYCAMBA en la FADU, los planificadores de la Ciudad de Buenos Aires, nos presentaron un día un proyecto de ¨limpieza visual de Once, ampliación y parquización de veredas de Plaza Miserere¨. Uno de los mayores problemas que encontraron, fue la resistencia de los comerciantes, cómo iban a sacar esos carteles? Y si el edificio de atrás era histórico, qué culpa tenían ellos?
Como siempre, estos proyectos quedan en la nada. Cada vez que leo notas sobre nuestra ciudad, recuerdo con amargura todas las expectativas que surgen en los claustros universitarios, de mejoras, de ciudad idealizada. Ahora, Once es una ¨ciudad dentro de otra¨ como titulan en La Nación, sección Sociedad.
Nosotras, caminábamos tranquilas en esa época, hasta las 8PM, sin temor. Todo ha cambiado, y para mal.
A continuación, unos párrafos de la nota de La Nación:
Comercios en Once. Foto de akworld.net
Un auto desguasado impunemente en Once. Foto de Marcelo Gómez y Hernán Centeno
Plaza Miserere de día. Foto de Marcelo Gómez y Hernán Centeno
¨El Once no existe. Balvanera, el barrio formal que lo incluye, tampoco. Entre los porteños, salvo por el catastro y el mercado inmobiliario, nadie piensa en Balvanera cuando habla de Once.
¿Alguien considera la intersección de las avenidas Pueyrredón y Corrientes una esquina de Balvanera? Es "Once" o "Eleven", según el bautismo moderno. Lo otro, lo burocrático, es un capricho, aunque todavía en las crónicas policiales queda mejor decir "Balvanera". Y está bien. Es que esta zona es un no lugar, "no data", de la ciudad.
La presencia independentista de Once se manifiesta a través del clásico frenesí comercial, los personajes prosaicos, las tradicionales colectividades judía y coreana, las más nuevas peruana y boliviana, y hasta el surgimiento del rock nacional, en un baño del ahora coqueto bar La Perla, de Jujuy y Rivadavia.(....)
Día. Tres de la tarde de un martes en Lavalle y Larrea. Cualquier cosa que pueda moverse o arrastrarse anda por aquí. Autos, camiones, cartoneros, recolectores de basura, bicicletas, peatones, porteadores de telas en carros... y más porteadores de telas en lo que sea.
"Esto es como Hong Kong o la zona comercial de cualquier otra ciudad grande; muchos vienen a buscar lo que no encuentran en ningún otro lugar... en el Once lo encuentran, si no, no existe", explica Carlos, un comerciante de origen judío. Esta comunidad transformó esta zona de la ciudad en su tierra prometida.
Creció, hizo crecer al resto y mantiene sus tradiciones en una decena de templos, escuelas como el Talpiot, organizaciones -la Sociedad Hebraica y Macabi, entre otras- y comercios de tela y ropa. El aporte sociocultural de los judíos desde Once hacia el resto de la ciudad fue inmenso. Los teatros de la colectividad, como el IFT (Idisher Folks Teatrer), el Corrientes y el Soleil; periódicos y radios; buenos escritores y cineastas surgieron de estas calles. Entre las avenidas Córdoba y Corrientes, y Riobamba y Pueyrredón, los judíos mantienen su epicentro tradicional.
En cambio, desde Corrientes hasta Rivadavia, los letreros en idish cambian por el lenguaje hangui del "Coreatown": el mismo mundo con otros caracteres.
Noche. El Once nocturno es completamente distinto del diurno. Todo el fragor y la locura diaria desaparecen por completo después de las 20. No hay un alma. Cuando los últimos trenes se van de la estación dejan una estela de criaturas de la noche. Los alrededores de la estación son un hueco receptivo de espíritus opacos de cerveza y paco, gente puesta a sobrevivir en la calle, prostitutas que trabajan mal en la plaza, malandras fracasados y trabajadores fatigados que prefieren perder el tren.¨
Escaparate mayorista de Once. Foto de femeninas.com.ar

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