Arch. Myriam B. Mahiques Curriculum Vitae

Tuesday, April 20, 2010

Oscar Niemeyer, un genio de las formas. Entrevista para Revista Eñe, 28 de diciembre de 2007

Museo de Niteroi
El pulcro anciano de cabello negro como el azabache que está en la recepción del Copacabana Palace debe de ser el músico Sergio Mendes. Es conocido por sus ritmos de bossa nova pasados por el filtro estadounidense en las décadas de 1960 y 1970. El día anterior me había comprado su trabajo más reciente, Timeless, en una de las mayores tiendas de discos del mundo, Modern Sound, en la Rua Barata Ribiero de Copacabana. Mi visita a Río estuvo llena de música. Oscar Niemeyer rindió su habitual tributo a la brasileñidad de los grandes genios de la bossa nova, sus viejos amigos Vinicius de Moraes y Antonio Carlos Jobim, cuyo encanto y sensualidad gusta de comparar con su propia arquitectura. Sergio Mendes debe de ser demasiado estadounidense para él. Sin embargo, parece ser que Niemeyer -él mismo un gran guitarrista- prefiere las melodías populares del nordeste brasileño. La víspera se había celebrado en Copacabana una manifestación en favor de los discapacitados que estuvo acompañada por un trío eléctrico bahíano, uno de esos inmensos escenarios móviles que difunden ritmos brasileños por medio de una megafonía formidable. Por la noche fuimos con Cesar, Maria, Luciano, Cesinha y Julia –los brasileños tienen unos nombres fantásticos– al club Carioca da Gema en Lapa, el centro de Río, para escuchar samba tradicional. 
¿Qué otra cosa se puede hacer en el Día nacional del samba? Pasamos por delante del iluminadísimo Sambodromo de Niemeyer, el estadio dedicado al samba y construido como una calle inmensa jalonada de tribunas donde las escuelas de samba estaban ya ensayando para el carnaval. ¡Una fiesta nacional dedicada al samba! Con la estrella Gilberto Gil dirigiendo el Ministerio de Cultura, la música popular no es sólo un derecho humano, sino un asunto de Estado. Todos se confunden en la pista de baile: jóvenes y viejos, gordos y anoréxicas, mulatos, blancos y negros, prostitutas feas y atractivos travestis, familias completas y guapísimas mujeres solas. Todos se mueven al adictivo tictacticbom del samba. Algunos bailarines imitan el sonido profundo de la letra. Tictacticbom -"el samba nunca morirá"-, la boca se abre para gritar que no; tictacticbom -"el samba soy yo"-, las manos y los dedos se alzan en el aire; tictacticbom -"en mi casa siempre hay samba"-, las cabezas asienten con energía; tictacticbom -"aunque pierda la casa me queda el samba"-, brazos alzados con espíritu angélico; tictacticbom -"porque la samba soy yo"-, dedos señalándose el pecho: tictacticbom –"mañana todo irá mejor"-, manos enviando besos; tictacticbom -"porque el samba soy yo". 
Para el legendario arquitecto brasileño Oscar Niemeyer esas cuestiones son mucho más importantes, afirma, que la arquitectura como tal. "Hay mucha miseria en este mundo y, en particular, en Brasil", me dice; "pero ¿qué podemos hacer?" Niemeyer arde en deseos de mencionar a su viejo amigo Fidel Castro, a sus nuevos amigos Hugo Chávez y Evo Morales, los presidentes Venezuela y Bolivia, así como a su amigo brasileño, Lula, que es sobre todo su amigo porque mantiene una política exterior amistosa con las políticas de Chávez y Morales. 
Niemeyer tiene muchísimos amigos, de los cuales sólo unos pocos son arquitectos. Lo que todos esos insignes políticos tienen en común es, según Niemeyer, que actúan para mejorar la condición humana y, por lo tanto, son más importantes que los arquitectos. "Como la poesía, la arquitectura por sí misma no puede cambiar el mundo", afirma Niemeyer con tono resignado. Pero, ¿qué ha hecho o hace él para mejorar el mundo? Cuando tuvimos nuestro encuentro, Niemeyer estaba diseñando un centro de congresos en Fortaleza, en el nordeste del país, para el Movimiento de los sin Tierra, una organización de trabajadores pobres de las zonas rurales. "Un arquitecto solo no puede solucionar sus problemas ni los problemas de la favela, porque eso es como luchar contra la naturaleza o contra la naturaleza de una montaña. Sin embargo, podemos ofrecer mejoras paralelas, como construir escuelas, o nuevas infraestructuras deportivas o culturales". 
A lo largo de este año se ha hecho público el anuncio de que va a construir el estadio donde se celebrará el Mundial de Fútbol que acogerá Brasil en el año 2014, y que si alcanza a inaugurarlo lo hará con 107 años cumplidos. También se ha dado a conocer el proyecto de un gran complejo cultural y de ocio en Avilés, frente al mar, su primera obra en España. Por todo ello, Niemeyer aceptó que centráramos nuestra conversación en el futuro. Al fin y al cabo, cuando uno está a punto de cumplir cien años, "tienes que arreglar algunas cosas, como una llamada al orden". Días antes había mandado al diario Folha de Sao Paulo un manifiesto titulado Acerca del futuro y sigue haciendo radicales declaraciones públicas. Por ejemplo, con ocasión de su nonagésimo noveno cumpleaños, el 15 de diciembre del año pasado, criticó abiertamente a su amigo Lula por no respetar la ideología de la vieja izquierda, en un momento en que el antaño ferviente militante había subrayado la necesidad de una posición más moderada. "No tengo nada más que decir al respecto", dijo Niemeyer, quien prefirió hablar de su nueva escultura en La Habana que muestra a un pequeño cubano empujando una bandera frente a una figura diabólica, y que supuestamente representa a Bush. "Bush no es nada, no existe", espetó con una expresión de odio en la cara que ni Chávez podría superar. 
Catedral de Brasilia
Un blanco fácil 
Para algunos críticos, Niemeyer resulta un blanco fácil. Es un comunista de la vieja escuela, un auténtico estalinista, con cierta tendencia por populistas como Chávez y Morales. Se presenta a sí mismo como un personaje extraído de alguna epopeya ("soy un hombre sencillo"), controlando con cuidado el más mínimo detalle y reescribiendo en caso de que sea necesario su propia historia. Y, lo que es peor, sus recientes proyectos parecen repetitivos; en algunos casos (como en la escultura de Bush), incluso van más allá del kitsch sentimental. Sin embargo, la poco ortodoxa modernidad de Niemeyer es hoy inmensamente popular. "Es Mies pasado por el ácido", declaró un famoso crítico de arquitectura en un artículo de The New York Times sobre Niemeyer, "el último de los modernos". 
Sí, es muy fácil atacar con los argumentos expuestos al centenario arquitecto Oscar Niemeyer, ¡el arquitecto más longevo de la historia de la civilización occidental! Así que decidí adoptar un punto de vista moderado y escucharlo atentamente a él y a sus colaboradores. Me reuní con Fair Valera, el fiel jefe de su estudio, donde lleva ya trabajando más de 35 años. Visita a su jefe todos los días para repasar los bocetos que éste sigue realizando cotidianamente y que a un lego le parecen unos garabatos incomprensibles. 
Atrás quedaron los tiempos de las amplias curvas en los proyectos de edificios monumentales o los erotizantes dibujos ("La forma sigue lo femenino", le gusta decir a Niemeyer) de voluptuosos desnudos femeninos. Algunos dibujos ampliados se han reproducido de modo exquisito con mosaicos de cerámica blanca para adornar los interiores de Niemeyer, como el recién inaugurado restaurante Olimpo, situado sobre la terminal del ferry en Niterói, una variante light de la radical sensualidad del museo cercano. 
¿Es la arquitectura de Niemeyer forma y sólo forma? "No, es tecnología engarzada con la naturaleza", afirma Valera. Acerca del legado arquitectónico de Niemeyer, las opiniones difieren. Hablé con uno de los historiadores de la arquitectura más importantes de Brasil, Lauro Cavalcanti, curador de una exposición en el centenario de Niemeyer inaugurada a principios del 2007 en el Paço Imperial, un antiguo palacio de estilo barroco portugués en pleno centro de Río. La exposición presentaba al visitante unas versiones ampliadas de los escritos de Niemeyer y luego se concentraba en los dibujos y las maquetas de los proyectos recientes, como la piscina de Potsdam, cuya finalización está prevista para el 2009. "Nadie entiende de verdad los dibujos arquitectónicos, todo tiene que ponerse en un texto. Los políticos, sólo entienden el texto, en caso de que entiendan algo de arquitectura", admite Niemeyer. Tuvo que "simplificar un poco" la piscina de Potsdam para conseguir la aprobación final. El proyecto fue paralizado en mayo de 2006, cuando el ministro de economía Ulrich Junghanns supo que el edificio iba a costar más de lo previsto. ¿Por qué una piscina de Niemeyer tenía que costar más que cualquier otra piscina?, preguntaron los políticos locales. Sin embargo, ahora que Niemeyer cumplió los 100 años (el 15 de diciembre), todos están orgullosos de haberle dado el nihil obstat. También la compañía Vitra, famosa por ser muy escrupulosa, le ha encargado un proyecto que pronto se edificará en su sede en Weil am Rhein. En realidad, estar presente ahí (junto a otros arquitectos ilustres, como Gehry, Hadid, Sanaa y Herzog & DeMeuron) es como entrar en el hall de la fama de la arquitectura contemporánea. 
Aunque con ocasión de la búsqueda de un arquitecto para el ya frustrado proyecto para un museo Guggenheim- Río, el alcalde de l a ciudad consiguió ofender a Niemeyer al declarar: "Queremos un arquitecto, no un escultor". Por lo tanto, acudí a Niterói para visitar a Luiz Guilherme Vergara, un niemeyeriano creyente que dirige el museo inaugurado allí en 1996. Con todas sus curvas exteriores e interiores, ¿no resulta un edificio bastante difícil para exhibir obras de arte? "Hay que usar este edificio como una máquina para la percepción y presentar las muestras en consonancia", afirmó Vergara, quien también trabaja con la Fundación Oscar Niemeyer y el propio Niemeyer para crear junto al museo un centro comunitario orientado a promover la creatividad de los pobres de Niterói. Niemeyer siempre se ha mostrado generoso con los desvalidos, a veces haciendo incluso proyectos sin cobrar, como el caso reciente de una plaza para la Universidad de La Habana, su primer proyecto arquitectónico en Cuba. Fidel Castro. Castro suele decir que Niemeyer y él son "los últimos comunistas de este planeta". 
"Al final, el capitalista es un auténtico perdedor", coincide Niemeyer con Castro. Le preocupa que "Fidel no está muy bien", sin mencionar en absoluto su propio estado físico tras haber sufrido una rotura de cadera. Luego sonríe mientras me cuenta la siguiente anécdota, una historia que habrá contado mil veces: "Nunca he querido subirme a un avión (Niemeyer viaja desde hace décadas –ha llegado incluso a Caracas– con el mismo chofer, a quien ha construido como regalo una modesta casa cerca de la favela). Así que Fidel vino a Río. 
Con ocasión de una visita a la oficina en Copacabana, era ya más de la medianoche, resultó que el ascensor no funcionaba. Tuvimos que despertar a un vecino para pasar por su apartamento y utilizar el montacargas. Mi vecino abrió la puerta y casi le da un ataque de corazón al encontrarse con un imponente Fidel que le ofrecía un puro a modo de disculpa". 
Presto atención a la débil voz de Niemeyer, y a su mezcla de francés y portugués. Quién sabe, quizá sea una de sus últimas entrevistas. Niemeyer me ha recibido en el minúsculo dormitorio de su apartamento de Ipanema. La sala de estar estaba llena esa mañana de polvo y ruido, con operarios dedicados a abrir grandes agujeros en el techo. A lo lejos se oían las voces amortiguadas de criadas y cuidadores. No hay nada sofisticado en el hogar que comparte (¡acaba de casarse!) con su nueva esposa, Vera Lucia Cabreira, que ha cumplido 60 años. Tampoco hay nada sofisticado, salvo la espléndida vista, en la oficina situada en el apartamento de Copacabana, donde varios miembros de la familia, también arquitectos, mantienen vivo el legado arquitectónico del abuelo Niemeyer. Y están también el archivo y el desordenado estudio ocupado por un pequeño grupo de atareados arquitectos e ingenieros, ambos en el centro de la ciudad. Como ocurre en el estudio de otro de los genios arquitectónicos de Brasil, el reciente ganador del premio Pritzker, Paulo Mendes da Rocha, no hay ni una sola computadora verdaderamente sofisticada. Me pregunto qué software utiliza José Carlos Sussekind, su ingeniero de confianza, para calcular los diseños de Niemeyer y enfrentarse a sus constantes peticiones de arcos cada vez más amplios y planos voladizos de hormigón reforzado. 
Teatro Popular Niteroi
Niemeyer habla con toda naturalidad de abarcar más metros sin apoyo alguno, mientras cita a Le Corbusier diciendo "la arquitectura es invención" y "sólo me gustan las iglesias por los grandes espacios". Sin embargo, salvo por la mención al gran modelo Le Corbusier, tampoco hay nada religioso ni sofisticado en Niemeyer. La sofisticación perdida sólo se encuentra en la vieja casa familiar de Canoas, cerca de Boa Vista –los nombres lo dicen todo–, donde, en medio del exuberante verdor de la montaña, se encuentra ahora la Fundación Oscar Niemeyer. La casa de Canoas, construida en 1951, es un ejemplo perfecto de cómo Niemeyer aceptó sin reparos desde muy pronto las limitaciones y los desafíos del entorno natural. "Hay que saber enfrentarse a cada terreno. Construyo con la naturaleza, no contra ella". ¿Y por qué esas rampas que parecen interminables? "Las rampas ofrecen la oportunidad de disfrutar del paisaje y de la arquitectura en su conjunto; la rampa es como un viaje". 
En la casa de Canoas se encuentran algunos muebles originales de Niemeyer diseñados a finales de la década de 1970. En la última edición de Art Basel Miami Beach, los precios de esos accesorios modernos se cotizaron entre los 35.000 y lo 55.000 euros. La Fundación Oscar Niemeyer se está planteando volver a fabricar algunos de esos muebles. Los beneficios se destinarían a proyectos educativos. 
Seguí hablando con Niemeyer, sentado en pijama en una vieja butaca. Uno de sus cuidadores –un joven negro– dormitaba al otro lado del dormitorio. Vera, la nueva esposa, secretaria y amante durante muchos años, decidió unirse a nosotros. Se disculpó por el desorden de la casa. Su boda con Niemeyer sorprendió a muchísimas personas; y, entre ellas, la menos sorprendida no fue Anna-Maria, la hija única del arquitecto y su esposa Annita, fallecida en 2004 a los 76 años. Anna-Maria, que ronda los sesenta, se enteró de la boda un par de horas antes de la ceremonia. "Al lado de un hombre tiene que haber una mujer, y todo lo demás está en manos de Dios", comentó con satisfacción un Niemeyer mujeriego y ateo cuando felicité a los recién casados. Habíamos acordado hablar del futuro, pero Niemeyer volvió una y otra vez al pasado. Considera como uno de sus grandes logros el recinto universitario de Constantina en Argelia, construido en la década de 1970. La noticia es nueva, porque hasta hace poco sus proyectos más preciados eran todavía la iglesia de San Francisco, el casino y el puerto deportivo de Pampulha cerca de Belo Horizonte, en Minas Gerais. Los edificios pioneros de Pampulha sólo pudieron construirse gracias a la fe ciega del entonces gobernador de Minas Gerais, Juscelino Kubitschek, más tarde presidente y fundador de Brasilia. "Como la mayoría de los políticos, no entendía nada de arquitectura; y, en realidad, eso permitió que esos imaginativos edificios pudieran construirse". 
¿Y qué ocurre con la conservación y la restauración? "Lo construido, construido está. Igual que con los seres humanos, habría que dejar que la arquitectura envejeciera." 
Sede del Congreso, Brasilia
Un agujero en la modernidad 
No es posible pasar por alto la contribución de Niemeyer a la arquitectura del siglo XX. Hizo un agujero en la modernidad inyectando a la doctrina internacionalista las tradiciones y los lenguajes populares y en especial locales (brasileños), desde el barroco colonial hasta la naturaleza tropical. Eso lo convirtió en un arquitecto tan importante. Y es probable que explique también por qué es tan popular entre los jóvenes diseñadores y artistas contemporáneos, desde el diseñador de moda Nicolas Ghesquière, director de Balenciaga, hasta la artista Dominique Gonzalez-Foerster, pasando por el fotógrafo Andreas Gursky. El tropicalismo de Niemeyer y otros visionarios brasileños se encuentra hoy en el mismísimo centro de las escenas culturales de París, Londres y Nueva York. Al igual que otros radicales del arte brasileños, como el músico Caetano Veloso o el artista Hélio Oiticica, el arquitecto Niemeyer creó una sensibilidad lírica y populista. A Niemeyer no sólo le gusta combinar curvas, sino que encuentra inspiración todos los días en las curvas de las montañas situadas cerca de Río y en las de las mujeres brasileñas. Su autobiografía publicada en 1998, Les courbes du temps está profusamente ilustrada con formas femeninas. Como dijo Rem Koolhaas tras una visita a la oficina de Niemeyer en Copacabana: "Niemeyer es la prueba viviente de que en la arquitectura interesante, el sexo y el comunismo van juntos". 
El propio Niemeyer es, por una vez, más realista: "El verdadero reto para la arquitectura del futuro sólo está planteado por la tecnología, y la tecnología nunca ha sido tan generosa con la arquitectura. Pero el arquitecto tiene que ser capaz de reflexionar también sobre otras cosas además de la arquitectura. No hay que convertirse en especialista, porque en ese caso no puede uno inventar ni tener influencia". "La política, la filosofía, la literatura, la música, las artes visuales –dirá–, todas esas disciplinas desempeñan un papel igual de importante que la ingeniería. Los arquitectos deberían querer ser ante todo intelectuales." En este punto Niemeyer empezaba a cansarse, perdía la voz: "Quiero seguir construyendo para los seres humanos, para permitirles encontrarse con otros seres humanos. Una arquitectura que organice encuentros humanos, eso es lo que me interesa. Y la dibujo todos los días". Aquel día Niemeyer sonaba como el samba. Pensé, ojalá que tenga una vida aún más larga. 
Niemeyer, a sus 100 años en 2007 
Por Chris Dercon. Para La Vanguardia y Clarín.  Traducción de Juan Gabriel López Guix.
Todas las fotos pertenecen a la publicación de la entrevista en revista Eñe.

Monday, April 19, 2010

Ballade of Dead Cities. To E. W. Gosse

Syrian dead city. By Bo Lovschall

The ballade was an old French form of verse in France, revived by Theodore de Banville, and restored to an England which had long forgotten the Middle Ages, by Mr. Austin Dobson and Mr. Edmund Gosse. They were the first to reintroduce these pleasant old French nugae, while an anonymous author let loose upon the town a whole winged flock of ballades of amazing dexterity.


The dust of Carthage and the dust
Of Babel on the desert wold,
The loves of Corinth, and the lust,
Orchomenos increased with gold;
The town of Jason, over-bold,
And Cherson, smitten in her prime -
What are they but a dream half-told?
Where are the cities of old time?

In towns that were a kingdom's trust,
In dim Atlantic forests' fold,
The marble wasteth to a crust,
The granite crumbles into mould;
O'er these--left nameless from of old -
As over Shinar's brick and slime,
One vast forgetfulness is roll'd -
Where are the cities of old time?

The lapse of ages, and the rust,
The fire, the frost, the waters cold,
Efface the evil and the just;
From Thebes, that Eriphyle sold,
To drown'd Caer-Is, whose sweet bells toll'd
Beneath the wave a dreamy chime
That echo'd from the mountain-hold, -
"Where are the cities of old time?"

ENVOY.

Prince, all thy towns and cities must
Decay as these, till all their crime,
And mirth, and wealth, and toil are thrust
Where are the cities of old time.

Reference: from the 1911 Longmans, Green and Co. Ballads in Blue China and Verses and Translations. By Andrew Lang

PERSPECTIVE. From The Notebooks of Leonardo Da Vinci

Background perspective sketch for The Adoration of the Magi. Image from www.art-prints-on-demand.com/
The air is filled with endless images of the objects distributed in
it; and all are represented in all, and all in one, and all in each,
whence it happens that if two mirrors are placed in such a manner as
to face each other exactly, the first will be reflected in the
second and the second in the first. The first being reflected in the
second takes to it the image of itself with all the images
represented in it, among which is the image of the second mirror,
and so, image within image, they go on to infinity in such a manner
as that each mirror has within it a mirror, each smaller than the
last and one inside the other. Thus, by this example, it is clearly
proved that every object sends its image to every spot whence the
object itself can be seen; and the converse: That the same object
may receive in itself all the images of the objects that are in
front of it. Hence the eye transmits through the atmosphere its own
image to all the objects that are in front of it and receives them
into itself, that is to say on its surface, whence they are taken in
by the common sense, which considers them and if they are pleasing
commits them to the memory. Whence I am of opinion: That the
invisible images in the eyes are produced towards the object, as the
image of the object to the eye. That the images of the objects must
be disseminated through the air. An instance may be seen in several
mirrors placed in a circle, which will reflect each other endlessly.
When one has reached the other it is returned to the object that
produced it, and thence--being diminished--it is returned again to
the object and then comes back once more, and this happens
endlessly. If you put a light between two flat mirrors with a
distance of 1 braccio between them you will see in each of them an
infinite number of lights, one smaller than another, to the last. If
at night you put a light between the walls of a room, all the parts
of that wall will be tinted with the image of that light. And they
will receive the light and the light will fall on them, mutually,
that is to say, when there is no obstacle to interrupt the
transmission of the images. This same example is seen in a greater
degree in the distribution of the solar rays which all together, and
each by itself, convey to the object the image of the body which
causes it. That each body by itself alone fills with its images the
atmosphere around it, and that the same air is able, at the same
time, to receive the images of the endless other objects which are
in it, this is clearly proved by these examples. And every object is
everywhere visible in the whole of the atmosphere, and the whole in
every smallest part of it; and all the objects in the whole, and all
in each smallest part; each in all and all in every part.

¨El encierro.¨ Cuento urbano sobre las festividades de Pamplona


Toro de lidia. Electrografía del arquitecto Luis Makianich. 2009 Derechos reservados

Desde que llegamos a Pamplona, la ansiedad por las fiestas se apoderó de mí transformando mi cuerpo en un barril de fuegos artificiales por estallar. La aglomeración de gente en torno a los vallados de madera y el bullicio expectante desde algunas horas antes de despuntar el día activó la mecha que detonará en una feroz estampida. El sol de julio nos enardece y los mozos guían la manada como pastores desde los corralillos hasta la plaza. Cuando veo a los corredores excitados encausarse en el rio de carne sobre un lecho de adoquines, mi corazón estalla en un repentino galope y mi cuerpo entero decide unírseles. Jamás había participado en semejante contienda y la emoción inunda mis venas en sangre, la que puedo ver tiñendo el suelo, ahora regado de cuerpos en posición fetal. El resto de nosotros aún formamos parte de la avalancha que al llegar a la curva de Mercaderes con Estafeta se desborda exuberante contra las barricadas, alimentando su caudal con algunos observadores, que ya son parte de nuestro inmenso e indivisible cuerpo. La recta final nos lleva a la libertad de la plaza, donde ocho cabestros nos vitorean a los seis toros de San Fermín. 

Autor: arq. Luis R. Makianich. Derechos reservados

II CONGRESO IBEROAMERICANO de TEORÍA del HABITAR en Bogota Colombia

De los organizadores del congreso Alteha:
1) Ya se confirmo la realización del II CONGRESO IBEROAMERICANO de TEORÍA del HABITAR en Bogota Colombia, para Setiembre de este año 2010. Respecto a ello les estamos enviando la dirección de la pagina de Congreso, ( http://universidadnacional,com.co/habitar/29 ) a efectos de que se informen y puedan participar activamente. Obvio que esta Secretaria en San Juan, Argentina, como la Pro Secretaria en la UBA, Bs As, estaremos atentos a sus solicitudes e inquietudes como de costumbre.
2) Dado que asumimos el compromiso en el I CONGRESO IBEROAMERICANO de TEORÍA del HABITAR de seleccionar y editar los trabajos aportados en el mismo. les recordamos a todos aquellos que TODAVÍA no cumplieron en remitir el trabajo completo y 
terminado, que NO demoren mas ya que a partir del Mes de Mayo venidero, en rigor el 10 de Mayo, comenzaremos con el trabajo de edición correspondiente al libro que se estará presentando en Bogota Colombia en el ámbito del nuevo congreso.
3) Finalmente les comunicamos que estamos en los prolegómenos de una serie de actividades a nivel local, San Juan - Argentina, mismas que están siendo diseñadas y que a la brevedad serán debidamente comunicadas con la esperanza de que puedan canalizar sus aportes y expectativas en la orientación del Congreso en Colombia y una vez mas habilitarnos a un reencuentro de reflexión sobre la temática que nos incumbe y desvela: EL HABITAR !!!!!

Forma e Interdisciplina

Geometría. Pintura digital de Myriam Mahiques

Párrafos de SEmA Seminarios de Primavera 2002 Forma e interdisciplina, por el Dr. Roberto Doberti:
La Lógica se acerca y nos susurra, con su obvia rigurosidad deductiva, que ella se ocupa de la Forma de los enunciados asertivos. Otra Lógica, más joven y sugestiva, nos dirá que ella tiene menos límites, que se ocupa también de los enunciados que hablan de la preferencia o de los intereses, en fin, que además trata de la Forma de los enunciados modales. Otra Lógica, de rasgos muy estrictos, con entonación casi mecánica declarará que ella es una Forma del cálculo, y entonces uno avizora que se trata de una fila y que cada confesión diferirá de las anteriores pero, sin embargo, sostendrá su equivalencia con las demás manteniendo la idea de Forma.
Puede uno encontrarse con la Matemática, quien seductivamente le dirá que ya no es correcto entenderla como ciencia de la cantidad sino que es más adecuado pensarla como ciencia de la Forma. Argumentará que desde los antiguos y sabios griegos eso se veía venir, que desde la Aritmética y la Geometría Elemental se puede reconocer que la cuestión, es una cuestión de Forma. Terminará echándole la culpa a los interesados mercaderes, quienes con sus calculados cálculos marcaron la cantidad como tema prioritario. Uno no puede seguir discutiendo porque aparecen otras Geometrías: una de ellas se presenta por la negativa diciendo simplemente que ella es no–euclidiana, y que trata sobre la Forma de los espacios con curvatura, ya sea positiva o negativa. Rápidamente interviene la segunda, proclamándose algo así como la campeona de la Forma, en tanto que es Topología, reina de las Trans–formaciones y desdeñosa de toda connotación métrica. También aquí la fila es extensa y convendrá alejarse preventivamente.
Mientras uno camina tomando alguna distancia piensa que el asunto era previsible porque, de acuerdo con patrones epistemológicos ya clásicos, la Lógica y la Matemática suelen ser llamadas ciencias formales, en oposición a las ciencias factuales. Estas últimas ciencias tratarían, de una vez por todas, con los hechos simples y concretos, superando la marca insistente de la Forma.
Pero el paseo no prolonga esa ilusión por mucho tiempo. Enseguida nos topamos con la casi desesperada Sociología, que después de contarnos los desvelos a la que la someten los tiempos presentes, nos dice que ella, en el fondo, se dedica a reconocer las Formas que toman las sociedades humanas. Su prima hermana, la Antropología, también interviene para decirme que al principio estuvo dedicada al conocimiento de la Forma de las sociedades primitivas, pero que ahora tiene nuevas y lozanas ramas –por ejemplo la Antropología Urbana– orientadas a la Forma de las prácticas humanas en diferentes ámbitos y contextos.
Aprovechando que las primas se enroscan en una acalorada discusión sobre competencias y límites, reiniciamos la marcha cuando nos encontramos con un grupo bastante histerizado: es el grupo de las Psicologías. Para colmo de males, una de las integrantes del grupo, la Teoría de la Gestalt, aceptó su traducción como Psicología de la Forma. El propio Psicoanálisis, en sus diversas y divergentes vertientes –con el derrotero señalado por Freud, Jung o Lacan– no deja de apuntar siempre a la Forma sea síntoma, desplazamiento, polisemia o arquetipo.
Es evidente que no resulta fácil desprenderse de la Forma, pero uno de pronto se da cuenta que solo ha contactado con las ciencias humanas, y que tal vez sea la presencia de los hombres la que siempre antepone la Forma a los nudos hechos. Entonces otro espejismo: correrse hasta las ciencias naturales para vérselas, cara a cara, con la realidad objetiva y directa de los hechos, para que las disciplinas nos muestren y nos expliquen las cosas, indubitables cosas, inmediatas cosas, tangibles cosas.
Geometría 5. Pintura digital de Myriam Mahiques

Sunday, April 18, 2010

The Holistic Conception of Paris Sewers


The Sewers. Photograph by Félix Nadar (1864/1865)


The rebuilding of Paris between 1850 and 1870 is a crucial moment in urban history. The attempt by Emperor Napoleón III and his Prefet de la Seine, Baron Georges Haussmann, to rationalize urban space is one of the formative legacies in the development of urban planning. For Frederick Hiorns, the Second Empire reconstruction of Paris was a time in which, the evils of long-continued civic neglect were redeemed and Paris placed in the forefront of modern cities by imaginative reforms applied to the most onerous of human problems. Edmund Bacon echoed similar sentiments in describing the new spatial structure of Paris as a reversal in the direction of energy, from the outward explosion of avenues and palaces of the Louis Kings to the implosion of the connecting and life-giving boulevards of Haussmann.
Sewers enjoy a special place in the pantheon of urban mythology. They are one of the most intricate and multi-layered symbols and structures underlying the modern metropolis, and form a poignant point of reference for the complex labyrinth of connections that bind urban space into a coherent whole. Sewers have long been used as metaphors for the hidden worlds of crime, poverty and political insurrection, and there is a rich legacy of representations ranging across literature, cinema and music. In Les misérables, perhaps the most famous literary evocation of the underground city, Victor Hugo depicted the Paris sewers of the 1830s as ‘the evil in the city’s blood’, a place where the poor and the outcasts of society lurked together as a threatening formation for the world above ground.


Paris sewer. Google images

Sections of Paris sewers, circa 1884.
Samuel M. Gray, Proposed Plan for a Sewerage System, and for the Disposal of the Sewage of the City of Providence (Providence: Providence Press Company, Printers to the City, 1884) From sewerhistory.org

Just as sewers are repeatedly associated with dirt, danger and the unseen, they are also physical manifestations of new patterns of water usage, bodily hygiene and the progressive application of new advances in science and technology. Rosalind Williams traces a similar theme through her exploration of the symbolic and metaphorical meanings attached to underground technologies in modern societies. For Williams, the growing scientific and technological sophistication of the built environment necessarily alters our relation with nature and the organic world. She emphasizes the poignancy of the vertical axis to our understanding of the cultural appropriation of urban technologies, since the subterranean environment is not only a technological construct, but also ‘a mental landscape, a social terrain, and an ideological map.  the process of ‘Haussmannization’ was predicated on a holistic conception of the relationship between the body and the city, which drew on a series of organic analogies to compare the new city with a healthy human body: These underground galleries would be the organs of the metropolis and function like those of the human body without ever seeing the light of day. Pure and fresh water, along with light and heat, would circulate like the diverse fluids whose movement and replenishment sustain life itself. These liquids would work unseen and maintain public health without disrupting the smooth running of the city and without spoiling its exterior beauty.

Excerpts from The Paris sewers and the rationalization of urban space. By Matthew Gandy. 1998

Iglesia y Residencia Jesuítica de Nuestra Señora de Belén en Buenos Aires (actual Parroquia de San Telmo)

Fachada de la Iglesia de San Telmo. De http://static.panoramio.com/photos/original/7310340.jpg

La iglesia de San Telmo tal como actualmente es conocida y el conjunto arquitectónico que la rodea estaba en origen formado por la iglesia, la Residencia y Colegio, y la Casa de Ejercicios Espirituales para Hombres, todo ello de la Compañía de Jesús. Ahora queda sólo la iglesia cambiada de nombre, la Casa de Ejercicios con su Capilla que hasta hace pocos años fue Cárcel de Mujeres, y un pequeño sector al este resabio del gran claustro de la Residencia.
La historia del Alto de San Pedro ha sido escrita ya en muchas oportunidades (Lafuente Machain 1946) y sabemos que era una zona fuera del trazado de la ciudad desde los tiempos fundacionales hasta el siglo XVIII. Su ubicación al otro lado del zanjón del Tercero del Sur en las calles Chile e Independencia lo hacía inaccesible gran parte del año, y no había aun población estable en la zona. Fue sólo en los primeros años del siglo XVIII cuando el Cabildo comenzó a vender terrenos del antiguo ejido, es decir, entre San Juan e Independencia, donde surgieron pequeñas casas de materiales perecederos, con imagen de arrabal amontonado sobre la colina del Alto. Pero la falta de iglesia era notable y la Compañía vió una oportunidad doble: ocupar un espacio urbano no cubierto por otras órdenes y lograr un terreno amplio donde edificar nuevas construcciones que aliviaran los edificios del centro de la ciudad. La oportunidad llegó con una donación privada (Peña 1910, IV; de Paula 1960 y 1984, Leonhardt 1922/3) de Ignacio de Zevallos Bustillo en 1732, para construir “en el Alto de San Pedro, arrabal de esta ciudad, una casa de la Compañía de Jesús para que, en cumplimiento de su loable Instituto, se emplease en beneficio espiritual de la mucha gente que lo puebla”. Pero la obra se hizo esperar un tiempo y dos años mas tarde y con el aporte del Cabildo, se hicieron los planos por mano del mas ilustre arquitecto de su tiempo, el Hermano Andrés Blanqui quien ya había construido el Cabildo y la mayor parte de los edificios religiosos de su tiempo (Furlong, 1946). Se le otorgó un terreno de dos manzanas con frente a la actual calle Humberto Primo entre Defensa y Paseo Colón.
Probablemente dado que una manzana quedaba sobre la barranca sólo se usó la parte que estaba plenamente nivelada en el Alto. Pero Blanqui no pudo hacerse cargo de las obras por lo que se decidió enviar de las Misiones al Hermano Prímoli que estaba “por ahora ocioso y sin poder trabajar en la Iglesia de San Miguel” (Acuerdos... 1929) es decir la misión de Sao Miguel en Brasil, sin duda su trabajo máximo como arquitecto.
Las obras se iniciaron en 1735 y se sucedieron sin pausa hasta que Prímioli volvió a las Misiones en 1737 y fue reemplazado por el Hermano José Schmidt, de origen Bávaro y carpintero experto y constructor con experiencia (Furlong 1946, Leonhardt 1922). Mientras tanto se había iniciado la tramitación para que se le anexara a la nueva iglesia un Colegio, lo que llevó años de arduas tramitaciones y ardorosas polémicas (Peña 1910, IV) y que por fin fue aprobado en 1746.
Mientras tanto en 1740 la Compañía había recibido una donación de Melchor García de Tagle para construir una Casa de Ejercicios para Hombres en el lado oeste de la iglesia, que complementara la similar de mujeres bajo la advocación de Nuestra Señora del Buen Consejo, que se había hecho en las actuales calles Perú y Alsina enfrentando la Manzana de las Luces. Siguiendo un plano similar pero de mucha mas envergadura se inició la construcción que llevaría muchos años, llegando a costar la friolera de 170,000 pesos plata hacia 1768. Desde 1744 o 45 comenzó a trabajar en las obras el mas prestigioso y polémico arquitecto no religioso de su época, Antonio Masella (Millé 1968), quien fue reemplazando lentamente a Schmidt que estaba enfermo y falleció allí poco mas tarde.
Pero la expulsión de los jesuitas en 1767 produjo la parálisis de las obras, en parte no terminadas, lo que significó su abandono por varios años hasta que el conjunto pasó a manos de los Betlehemitas quienes comenzaron la instalación de un hospital en 1795. Mientras tanto en 1784 el arquitecto Manuel Alvarez de Rocha (de Paula y Tait 1960) se hizo cargo de terminar la Capilla de Nuestra Señora de Belén a la que aún le faltaba terninar la cúpula y su linterna. Con los años se estableció allí el Protomedicato en el sector ubicado al este y en el oeste, lo que había correspondido antes a la Casa de Ejercicios, fue destinada a cárcel lo que se mantuvo hasta 1978. Durante el siglo pasado se le fueron introduciendo cambios, demoliendo sectores, se agregó a la cárcel una nueva fachada hacia 1890 y un primer piso, se cambiaron los niveles interiores, se modifico la Capilla y se reemplazaron los altares barrocos por unos neogóticos modernos. La fachada de la iglesia fue terminada an 1876 y se le agregaron las nuevas torres revestidas de azulejos y los cambios siguieron hasta 1930. Las pérdidas mas grandes fueron la destrucción del Hospital en forma casi total, es decir mas de 5000 metros cuadrados de obras y terrenos ubicados del lado este, lo que es ocupado ahora por una plaza, quedando sólo la galería que pega sobre la iglesia misma. Con la apertura de la avenida San Juan se perdió también la parte sur incluida una hermosa fachada, sector que ahora ha sido remodelado y modernizado; hacia 1960 cayó la última Casa Redituante que sobrevivía sobre la calle Defensa. En los últimos años se han retirado las construcciones provisorias que había en el claustro restante liberándolo de las rejas que lo cerraban y se instaló allí el Museo Penitenciario Antonio Balbé.

Referencia
Daniel Schávelzon y Andrés Zarankin. Arqueología de Buenos Aires. Excavaciones en la Iglesia y residencia jesuítica de Nuestra Señora de Belén (actual San Telmo). 1992

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