Escuela tomada en Buenos Aires. Foto de villacrespomibarrio.com.ar
He seguido azorada, estupefacta, las noticias acerca de las escuelas tomadas en mi querida ciudad de Buenos Aires. Me he abstenido de opinar porque este blog no es político y estoy muy lejos como para tener una correcta opinión. Pero, como he contado anteriormente en otros posts, hará unos 8-9 años, he sido contratada entre otros arquitectos, por la municipalidad de Buenos Aires, a través de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo para relevar las patologías constructivas de las escuelas de la ciudad de Bs As. He relevado y dibujado una gran cantidad de ellas, y vuelvo a repetir, algunas tenían condiciones de inhabitabilidad. He visto paredes electrificadas, inundaciones, patios rotos, cornisas históricas cayéndose, falta de calefacción,etc; lo más lamentable, he tenido que tratar con directoras corruptas que habían robado el dinero de la cooperadora destinado a obras de mejoras, dinero que salía -obviamente- de los padres.
Sé que al día de hoy los problemas continúan y los fondos no se han asignado como se esperaba desde hace más de diez años. Pero sí diré, absolutamente convencida, y no como arquitecta, sino como madre de tres hijos adolescentes, que JAMÁS hubiera permitido que mis hijos alejen su mente de los estudios para salir a hacer política, ni pensar de los cortes de avenidas espantosos del día de ayer. Es que estos chicos no tienen padres que los controlen? Es que son tan inmaduros que no ven que la gente no puede ir a trabajar, que todo lo complican, que perjudicar al otro en sus protestas no es digno de una persona correcta, respetuosa? Qué esperaremos en el futuro cuando estos chicos sean -si alguna vez lo logran- ser profesionales? Cómo puede un ciudadano sentirse libre, en democracia, cuando no puede avanzar con su medio de transporte, cuando pierde su derecho a trabajar, el acceso a los bienes, al intercambio........
Con motivo del ingreso de mi hija mayor en el Arts Institute de California, en la carrera de diseño gráfico, he tenido una reunión con su counselor. Y el objetivo está bien claro: el joven debe tener la mente liberada de problemas para poder estudiar como corresponde. Estas cuestiones deben ser resueltas por los padres, de otra forma. Porqué no aprender de los japoneses que trabajan extra para hacer ¨huelga¨?
Porqué los estudiantes no ponen manos a la obra y ayudan en las tareas de refacción? No falta en las escuelas padres arquitectos, ingenieros, albañiles, empresarios que estarían gustosos de donar materiales y a la vez ser recompensados en quitas de impuestos. Al menos así funciona en California, las donaciones en menor escala son retribuídas con bonos deductibles de taxes.
Finalmente, he visto dos huelgas en los seis años y medio que llevo viviendo en el Sur de California. Absolutamente pacíficas, un grupo de gente con carteles en la vereda, caminando un rato y mostrándoselos a los automovilistas. En ningún momento hubo agresiones, ni insultos, ni se cortó el tránsito, nada. Y el fin, que era mostrar a la sociedad una situación X, se cumplió pacífica y efectivamente.
Hoy, me siento lamentablemente alegre que mis hijos no estén estudiando en las escuelas de Buenos Aires, hasta los libros e insumos les han dado, siendo extranjeros. Y mis hijos retribuyen, colaborando en la organización de las aulas, en su limpieza, en todas las tareas que se les asignan. Además, mi hija menor pertenece al Lions Club de Seal Beach, ayuda a limpiar las playas, organiza al resto de la gente, dan alimentos a gente carenciada, ayudan a cocinarlos, etc. Esa es la formación que quiero para mis hijos, la de una actitud constructiva y no destructiva. Un adolescente no ha alcanzado la madurez necesaria para involucrarse en política y dejar de lado sus horas de estudio. Si el objetivo real de estas protestas fueran las mejoras, que pongan manos a la obra en las necesidades más urgentes, y ya los adultos verán luego cómo hacer fuerza para movilizar a los políticos sin perturbar los derechos del otro.