En tantos años dedicada a la investigación sobre morfología urbana, he pensado muchas formas de aplicación y transmisión de conocimientos, en un terreno tal vez un poco oscuro en manos de un grupo reducido de investigadores universitarios que adoran la interdisciplina, y saltan del arte a la ciencia, a la sociología, a la física, a la historia, urbanismo y arquitectura.
Lo que jamás imaginé es que el tema podría ser tratado por adolescentes, tan interesados como yo y mis colegas, desde una perspectiva fresca e innovadora.
La responsable de tan maravillosa labor es la profesora de matemática y licenciada en sistemas Ana María Arias Roig.
Luego de varias experiencias en matemática aplicada, este año se propuso a un grupo de alumnos de 4º, 5º, y 6º año del Instituto Cristo Obrero de Villa Soldati, analizar el barrio Soldati en Sur de la Ciudad de Buenos Aires, desde dos puntos de vista relacionados entre sí:
.- La casa sustentable: cuyo objetivo yace en concientizar la posibilidad del cuidado del medioambiente a través de una serie de medidas tomadas desde el hogar, como el aprovechamiento del agua, los materiales y espacios de la vivienda. Este tema a cargo de la profesora Miriam Grippo.
.- Análisis geométrico-espacial del conjunto basado en la geometría fractal. Este tema a cargo de la profesora Ana María Arias Roig.
He tenido el placer de haber sido contactada por Arias Roig para opinar sobre las conclusiones e intercambiar ideas muy productivas sobre la morfología urbana del barrio citado.
Fotografía aérea del conjunto Soldati
Primera instancia de análisis fotográfico para pasar a imagen binaria
El conjunto habitacional Soldati fue creado en el ámbito del Plan Alborada, que buscaba cubrir el déficit de viviendas entre los grupos de escasos y medianos recursos, sumado al plan de erradicación de villas de emergencia.
Habiendo trabajado en la cátedra del arquitecto Goldemberg del grupo Staff (Goldemberg-Bielus-Krasuk), he conocido muy bien las premisas de diseño de estos conjuntos, entre los cuales también debería mencionar el de Ciudadela, que lleva el triste mote de ¨Fuerte Apache¨. La trama girada responde al asoleamiento y ventilación de los ambientes, y la articulación creaba espacios intermedios que se esperaba fueran de disfrute familiar. La tritorre articuladora fue una innovación del grupo Staff. Lamentablemente, con el paso de los años, estos barrios fueron ocupados por malvivientes que rentaron a sus verdaderos dueños y el deterioro se hizo notable.
Si bien el conjunto se asemeja a las primeras recursiones de algunos fractales como la carpeta de Sierpinski, se concluyó que el conjunto no era un fractal, desde el punto de vista determinista, pero sí tenía tendencia a la fractalidad. Los alumnos encontraron que la dimensión fractal D multiescalar variaba en aproximadamente 1.60 a 1.40 según el grado de detalle considerado; lo cual, es un resultado sorprendente para una geometría que se gestó en una época donde la palabra ¨fractal¨ no se conocía, pero sí era hábito trabajar con traslación y rotación de volúmenes.
Los resultados se graficaron y expusieron en la IX Feria de Ciencias de la Universidad de Palermo, dentro del marco del Primer Congreso de Ingeniería Sustentable y Ecología Urbana. El tema no quedó ahí, los alumnos propusieron otras actividades paralelas, como un rompecabezas fractal. Se prepararon videos, se tomaron fotos, algunas de las cuales reproduzco con el permiso de la profesora Arias Roig.
Los alumnos participantes son:
Sofía Mailén Ballato, Melisa Fe Fourmantí, y Marión Tatiana Aviza, para el grupo de sustentabilidad.
Florencia Vaccaro, Ignacio Gutiérrez, Iván Zarate, Frei Ulloa, Belén Vera, Florencia Mónaco, Dalma Huanca para el grupo de morfología urbana. Cabe citar que estos alumnos son habitantes del barrio, y su análisis ha sido exhaustivo.
Como un plus, ellos analizaron también las trazas de la ciudad de La Plata -como importante ejemplo de ciudad sustentable- y de San Clemente del Tuyú, ésta última por su trazado alejado del damero tradicional, lo cual permite que tenga playas más anchas y sin tanta erosión.
Desde ya, me siento feliz por el emprendimiento, y felicito a las profesoras y alumnos por una labor tan profesional. Ahora espero que otras voces se les unan y la gente se concientice y los ayude a mejorar su habitat, que en definitiva es el de todos.




































